domingo, 3 de junio de 2012

This is my life

 La claridad del alba se comenzaba a filtrar por las rendijas de la persiana, y tenues rayos de luz apuñalaban la penumbra de la habitación.
 Abrió los ojos. Era inútil, no conciliaría el sueño.
Estaba sola, como siempre, lo sabía.
Observó el techo y le dio la impresión de que las paredes se abrían sobre su cabeza. De pronto su habitación era inmensa. Y le dio pánico. Sintió pánico de esa inmensidad. Miedo de ese vacío tan grande, de la soledad, del frío que le calaba los huesos.
Pensó que era todo lo contrario a la claustrofobia, y sonrío ante su ocurrencia. ¿Habría un nombre para eso?
 Se abrazó el cuerpo, y encorvó las rodillas. Estaba segura de lo que estaba por suceder.
«No, no esta vez», pensó, y se obligó a salir de la cama, lejos de los demonios del pasado que venían por ella.
Arrastró los pies hasta el otro lado de la habitación, pero se detuvo en seco frente a una aparición. Una niña se mantenía de pie frente a ella.
Su fino y oscuro cabello caía en espiral hasta la altura de sus hombros, y unos enormes y brillantes ojos verdes la observaban risueña. Sonreía. La alegría e ingenuidad de su mirada le apuñalaron el alma. Y sintió envidia. Envidia por esa criatura de aura angelical, que en medio de tanta soledad se veía fuera de contexto.
 Estiró los dedos, tocó la superficie fría y dura del espejo, y la niña desapareció. Fue remplazada por el desconsolador reflejo del paso de los años.
El cabello alborotado, la piel cenicienta. Esas ojeras tan oscuras que le hacían justicia a tantas noches de insomnio. Y luego, esos ojos. Esos ojos tan vacíos, apagados. Esa mirada que partía el alma, y contaba historias. Si, eso, historias. Hablaba de sufrimiento e injusticias. De como la vida se podía empeñar en amargar una existencia.
Demasiado dolor. Demasiadas cosas que no tendría que haber visto, ni oído nunca. O al menos, no aún.
 De pronto se sintió envejecer. Sintió sobre sus hombros el peso de unos años que no tenía. Apretó los puños. Era injusto.
Y casi cuando estaba por confirmar, otra vez, que no tenía razón de ser, miró a su derecha. Observó a la niña que allí veía. Pero esta vez no era ella. Aunque compartían la sonrisa, su rostro era distinto.
El retrato de su hermana colgaba inerte en la pared.
Entendió que su destino estaba sellado, pero aún así había algo por lo que luchar.
Sonrió.
—Sí. Siempre hay algo...
"Uno está terriblemente solo y mira a través de la ventana. Siempre habrá una ventana para cada solo y un smog de soledad que se cuele por la chimenea..."

5 comentarios:

marymaria dijo...

Hola Lucía.

Es terrible cuando a temprana edad vivimos situaciones que no debieran habernos pasado si no por lo menos hasta dentro de unos años. Es injusto también, pero nos ayuda a madurar y ver la vida desde una perspectiva menos ensoñadora y más realista. En este mundo lamentablemente lo principal es tener los pies sobre la tierra
y estar preparada para afrontar realidades duras.

Un abrazo, me gusta mucho el diseño de tu blog y la entrada estuvo preciosa =))

# Victoria R.C. ∞ dijo...

Estaa genial que al final te hayas echo el blog :)
Yo pase por algo parecido, son temporadas oscuras en las que realmente no quieres nada, todo te molesta y todo esta mal.. pero lo bueno es que al cabo de un tiempo sin darte cuenta de como ni porque todo pasa.
Un beso, me paso :)
http://believebreathedream.blogspot.com.es/
Pd: Keep Calm and Carry On∞

Oscar C. dijo...

¿Quien no se ha mirado alguna vez al espejo y se ha sentido así?
Sufrimiento,injusticia,soledad.. la vida en ocasiones es muy dura. Pero como bien dices, siempre hay algo por lo que luchar y salir adelante.

Me ha encantado tu entrada.Un saludo.

✿ڿڰۣ--ڿڰ Abigail ڿڰۣ--ڿڰ✿ dijo...

Interesante entrada...
gracias por averme visitado.. y ya te estoy siguiendo cuidate linda... besos...adios

Dont Go away dijo...

Holaaaaa, me encanta que te hayas animado a hacerte el blog personal :) y me encanta leer tus escritos...

Es horrible sentir soledad, la siento demasiada, aunque este rodeada de personas, siento un peso de soledad que me hiere, pero creo que para eso escribo para sacarme ese peso de encima y dejar salir las emociones, creo que muchas escribimos por eso...

Bueno linda, espero que este blog te sirva mucho :) Nos leemos, adiós hermosa :)